Por qué eres la persona menos adecuada para tasar tu producto (Parte I)

¿Te da miedo poner precios demasiado altos y no vender nada?

Bien.

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El otro día tuve una reunión con un cliente (o más bien dos).

Se trata de dos profesionales que han creado juntos una academia online de formación en salud.

Cursos para saber cuidarse y prevenir problemas de salud, vaya.

Teníamos la página web acabada. Y también el primer curso cargado en la plataforma donde los van a ofertar.

Solo faltaba una cosa: elegir el precio.

¿Qué hicimos?

Cada uno escribió el precio que consideraba justo por el curso en una hoja, contamos hasta tres y lo pusimos ante la cámara.

Éramos 4 personas: los dos creadores de la academia, el desarrollador y yo.

Uno de los clientes puso 19,95€.

El otro puso 49€.

El desarrollador fue un poco más ambicioso y puso 79€.

Yo puse 150€.

Se sorprendieron, claro.
 

Hombre, Luis, pero si solo son 3 horas de vídeo en el curso. ¿Cómo vamos a cobrarle a la gente 150€ por eso?

Pues mira, sí.

Que sean 3 o 15 horas no es lo que marca la diferencia.

¿Cuál es el valor de ese curso?

Si el contenido es bueno, ayuda a la gente y realmente puede hacer que dejes de ser un sedentario seboso… ¿no vale la pena pagar 150€ por ello?

Yo creo que sí.

Eso y mucho más.

 

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