Lección de copywriting de una madre

Si de algo saben las madres es de evitar que sus hijos la caguen.

Por eso, es importante revisar las lecciones que las madres nos han enseñado durante siglos a sus hijos para no cagarla con nuestros negocios.

Y pensando en ello, he llegado a una que me parece muy importante.

Diría que es básica para sobrevivir. En los negocios y en la vida.

Pero la realidad es que muy poca gente la tiene en cuenta a la hora de la verdad.

Seguro que tu madre te dijo lo mismo cuando te pilló el paquete de Camel debajo de la cama a los 16 años.

“Que lo hagan los demás no significa que esté bien.”

En Internet, vemos páginas web que son calcos exactos de las otras.

Mismo estilo, mismos menús, mismo tipo de fotos… y mismo mensaje.

Mensajes aburridos, llenos de tópicos y de información irrelevante para el potencial cliente.

Mensajes centrados en ponerse por las nubes en lugar de dejar claro la forma en que se ayuda a resolver los problemas de la persona que está leyendo.

Por eso es tan importante escuchar a las madres.

Para no caer en las drogas. Para no juntarse con las personas equivocadas. Y para no dejarnos en evidencia en Internet.

O, más importante, para no dejarnos clientes por el camino.

La gente que vale la pena siempre evita hacer lo que hacen los demás.

Porque si algo aprende uno a medida que crece es que los adultos no sabían tanto como parecía cuando éramos niños.

Y que hace la mayoría suele ser, precisamente, hacer justo lo que debemos evitar.

 

Si quieres recibir correos como este en tu bandeja de entrada, date de alta:

 

Para cumplir con la RPGD, tienes que aceptar la política de privacidad. Tu email se almacena en el proveedor de email marketing Mailchimp, que también cumple la RPGD.